Tipos de piel

Si bien es natural que con el transcurso de los años la piel sufra algunos cambios y pierda su elasticidad, firmeza y tersura, también es posible que esto le ocurra a una persona joven si es que no provee a su piel de los cuidados que ésta necesita.

Piel Seca: de aspecto opaco y rugoso, suele irritarse con facilidad y tiende a descamarse. Debido a la escasa presencia de grasas y agua, es preciso tratarla con cremas hidratantes. En la limpieza no se deben utilizar jabones ni lociones astringentes, debido a que pueden resecar aún más la capa córnea de la piel.

Piel Grasa: el exceso de grasa y lo dilatado de los poros constituyen un ambiente propicio para la aparición de puntos negros y espinillas. Estas pieles requieren una limpieza especial, con lociones y cremas que impidan la acumulación de impurezas. En algunos casos, se requiere jabones naturales.

Piel Mixta: debido a que en este tipo de pieles existe una zona seca y otra más bien grasa, es preciso efectuar una rutina de cuidados que tenga en cuenta ambos aspectos: hidratar la zona seca y reducir la secreción sebácea en la zona grasa.