Aloe Vera de Canarias

1.- ¿Qué es el aloe vera?Ancla

La palabra "aloe" deriva probablemente del árabe "alloeh", que significa "sustancia amarga" o bien del griego "Alos" que significa "mar". Viene designada con la palabra latina "vera" porque en la antigüedad esta variedad era considerada la más eficaz de las medicinas populares. Crece en climas tropicales, en terrenos arenosos y áridos. Por su aspecto el aloe parece un cactus, pero en realidad pertenece a la familia de las liliaceas, como el ajo, el lirio, el espárrago o el tulipán. Es una especie de las llamadas suculentas, es decir, que contiene una gran cantidad de jugo. Precisamente ese succus cargado de extraordinarias propiedades es el que la convierte en la indiscutible reina de las plantas medicinales. De entre todos los aloes sólo algunos poseen propiedades terapéuticas (aloe vera barbadensis, aloe arborescens, aloe feroz, aloe chinensis, aloe socotrina, aloe vulgaris…). Aquí nos referiremos al Aloe Barbadensis Miller, también conocido como aloe vera (verdadero aloe), especie que por sus extraordinarias cualidades centra la mayoría de los estudios, y de la cual se han constatado mediante multitud de ensayos y análisis bioquímicos que posee un cóctel de moléculas activas que interacctuan sinérgicamente y resultan esenciales para la prevención y curación de numerosas enfermedades y dolencias. 

Es muy común confundir los aloes con los ágaves, conocidos comúnmente como pitas. A diferencia de los aloes los agaves son duros y fibrosos, con espinas más fuertes y agudas, sólo florecen una vez a lo largo de su vida y sus hojas jóvenes no se agrupan de forma cónica.

La hoja de la planta del Aloe está compuesta de tres partes: la piel, compuesta de una parte externa que es cerosa y otra interna. La aloína, que tiene un color amarillo-verdoso, es laxante, irritante y tiene sabor amargo. Y la pulpa o gel, que es la más interna, transparente e insípida, que usamos para zumos, jugos y otros muchas soluciones.

2.- Aplicaciones y usos terapéuticosAncla 

La planta de aloe vera se utiliza para resolver muchos problemas, principalmente los relacionados con la piel, aunque no todos. Aquí presentamos ordenados alfabéticamente algunas de sus aplicaciones terapéuticas más importantes.

-       Acidez de estómago

El aloe normaliza el pH, reduce la acidez de estómago y favorece el equilibrio de las bacterias gastrointestinales. Además, la aloemodina actúa sobre la mucosa intestinal, regulando su correcto funcionamiento.

-       Antienvejecimiento

Al aloe se le atribuyen propiedades rejuvenecedoras, ya que tiene una gran capacidad de aumentar la producción de células fibroblásticas, que se encuentra en la dermis y son las responsables de la formación de colágeno, además de aportarle proteínas, que mantienen la piel tersa y flexible. Al acelerarse la producción de colágeno se atenúan las arrugas existentes y se reduce la aparición de otras nuevas.

-       Artritis y reumatismo

La artritis es una inflamación que afecta a las articulaciones, provocando rigidez y dolor intenso. El ácido acetilsalicílico que se encuentra en esta planta contribuye en gran medida a reducir el dolor y la inflamación que provocan los procesos reumatoides o artríticos.

-       Asma

El asma es un problema respiratorio que suele ir acompañado de bronquitis. El aloe tiene un efecto broncodilatador y ayuda a aliviar con rapidez estos síntomas. Pero también es inmunomodulante y antiinflamatorio, por lo que reduce los síntomas del asma alérgico.

-       Caída del cabello

El estrés, una mala dieta, los trastornos hormonales o el mal uso de los cosméticos capilares hacen que vayan aumentando de forma importante entre la población los problemas relacionados con la caída del cabello,. El aloe es una solución muy efectiva, ya que tiene una composición similar a la queratina, y la composición de sus complejos de aminoácidos es idéntica a la del folíclo del cabello. Además ejerce una acción bactericida y fungicida que elimina la seborrea, mientras que su acción enzimática arrastra las células muertas del cuero cabelludo.

-       Cicatrización de heridas

El aloe permite una cicacitración más rápida (hasta un 50%) sin que se formen queloides, ya que reconstruye los tejidos, sin impedir mientras tanto, que el oxígeno llegue a la herida.

-       Coagulante

Su contenido en calcio, potasio y celulosa hace que el aloe provoque en las lesiones una red de fibras que aseguran las plaquetas de la sangre, ayudando a que coagulen y cicatricen.

-       Colesterol

Consumido habitualmente en forma de jugo, esta planta medicinal puede reducir los niveles de colesterol, gracias a que contiene ingredientes que lo emulsionan y facilitan su eliminación del organismo.

-       Dientes

El aloe tiene una acción bactericida sobre la placa dental, reduce su proliferación y permite una limpieza profunda de los dientes.

-       Digestión

Esta planta es muy rica en las enzimas de la digestión, y rehidrata y regenera el aparato digestivo, neutraliza el pH (como agente alcalinizador) y estimula la flora bacteriana, mejora la absorción de las sustancias nutritivas y la destrucción de los residuos. Elimina asimismo las flatulencias que pueden producir los residuos gástricos.

-       Dolor

Tiene un efecto sedante gracias a su contenido en analgésicos naturales, por sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad de penetrar en las capas más produndas de la piel.

-       Hidratante


Es un humidificador perfecto para la piel, por una parte gracias a su capacidad de trasportar nutrientes y humidificar todas sus capas facilitando su total absorción; por otra parte debido a la acción de los polisacáridos, que ejercen un efecto barrera, impidiendo la pérdida de agua natural de la piel.

-       Manchas

El aloe se emplea como tratamiento contra la hiperpigmentación cutánea (manchas en la piel), habitual en personas de edad avanzada y cada vez más entre los jóvenes que se han expuesto demasiado al sol. Elimina la acumulación de melanina causante de las manchas oscuras.

-       Piel

Además de sus acciones hidratante, antiséptica, antibiótica y antibacteriana, el gel de aloe vera aumenta hasta en 8 veces la producción de las células responsables del colágeno natural. Todas estas propiedades favorecen la regeneración celular y, por este motivo, esta planta encuentra aplicaciones en la cura de problemas de distinto tipo: acné, psoriasis, dermatitis, celulitis, ezcemas, hemorroides, arrugas, verrugas...

-       Protección contra rayos uva

Los rayos ultravioleta alfa (UVA) son los principales responsables de las quemaduras solares que, a corto plazo pueden provocar dolor y, con el tiempo, el envejecimiento. El arma principal que tiene el cuerpo para defenderse de las radiaciones UVA es el pigmento de la piel, la melanina, que actúa como una barricada, absorbiéndolos y dispersándolos. Muchos de los filtros solares que existen en el mercado contienen componentes que dispersan los rayos UVA de un modo similar a la melanina. Algunos de ellos incluyen aloe vera para hidratar la piel seca y dañada, y formar una pantalla protectora contra ellos.

-       Psoriasis

Hace algunos años que los médicos están tratando esta afección con cremas de aloe y una dieta equilibrada (con exclusión absoluta de alimentos procesados, azúcares y grasas animales) reforzada con complejos vitamínicos y antioxidantes.

-       Quemaduras

La eficacia del aloe vera para tratar las quemaduras es debida a tres factores que actúan de forma conjunta. En primer lugar los componentes de la planta tienen una estructura como la del ácido acetilsalicílico que, combinado con el magnesio, también presente en esta planta, producen un efecto anestésico en la zona tratada. En segundo lugar, cubre un amplio espectro antimicrobiano, lo cual favorece la asepsia de la quemadura y evita su infección. Y, finalmente, actúa sobre el mecanismo de las prostaglandinas, a través del cual la célula mantiene su integridad.
El aloe vera acelera el proceso de curación de las quemaduras, estimula el crecimiento de células sanas de la piel y limita la producción del tejido de las cicatrices.

-       Seborrea

Combate la seborrea principalmente en virtud de su acción antibacteriana y fungicida.


-       Tónico y reconstituyente

En función del gran caudal de nutrientes que aporta el jugo de esta planta, puede emplearse sólo como tónico y reconstituyente, siempre que se haya eliminado cuidadosamente la aloina.

-       Torceduras y esguinces

Las cremas de aloe son muy populares entre los deportistas que se dedican al atletismo, y muchos entrenadores utilizan gel de aloe para tratar el dolor y los derrames periféricos relacionados con las torceduras y esguinces.

-       Úlceras bucales 


El aloe se emplea para tratar gingivitis, úlceras bucales, ampollas y herpes simple. El gel reduce el dolor, el sangrado y la inflamación, al mismo tiempo que es bactericida, antiviral y fungicida. Se usa incluso par

a combatir el sarro, pues inhibe el crecimiento del streptococus mutants, bacteria responsable del mismo.

-       Varicela

El uso tópico del gel de aloe calma el prurito, desinfecta y cicatriza sin producir queloides.